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PROVINCIALES

Esquel fue escenario del Congreso Provincial Justicialista con un fuerte rechazo a las políticas que implementan de Milei y Torres

Compartimos el documento final que emitió el Congreso del Partido Justicialista llevado adelante este sábado en la ciudad de Esquel.

El valor de la verdad para la reconstrucción

Hoy hablamos con la honestidad que nuestro pueblo merece.

El resultado de las últimas elecciones legislativas intermedias, en las que pese al esfuerzo militante y a haber sostenido una banca parlamentaria estratégica nuestro espacio se ubicó en segundo lugar, debe ser asumido como un punto de partida para una reflexión profunda y sincera.

No alcanza con resistir. No alcanza con victorias parciales cuando el destino de las mayorías está en riesgo. Tenemos la responsabilidad de reconocer que la fragmentación, las miradas individuales y la distancia con algunas demandas concretas de nuestra gente debilitaron nuestra capacidad de representar una esperanza colectiva.

Salir segundos no puede ser una estación de conformidad. Tiene que ser una señal de alarma y, al mismo tiempo, una convocatoria a reconstruir. El peronismo de Chubut solo volverá a ser mayoría si recupera plenamente su capacidad de escuchar, interpretar y organizar las necesidades reales de cada comunidad de la provincia. Menos personalismos. Más proyecto colectivo. Menos dispersión. Más unidad, más presencia territorial y más compromiso militante.

La alianza del ajuste: un mismo modelo, dos ventanillas

Desde este Congreso denunciamos la sociedad política que se ha consolidado entre el Gobierno Provincial de Ignacio Torres y el Gobierno Nacional de Javier Milei. En Chubut vemos con preocupación cómo el gobierno provincial se ha ido convirtiendo en ejecutor local de un modelo centralista, insensible y regresivo, que castiga a los trabajadores, debilita al Estado y deteriora la vida cotidiana de miles de familias.

Repudiamos que los legisladores que responden al oficialismo provincial hayan acompañado en el Congreso Nacional la reforma laboral y otras herramientas normativas impulsadas por Milei, traicionando una historia de lucha y de defensa de derechos que forma parte de la identidad del pueblo chubutense.

No se trata de gobernabilidad.

No se trata de responsabilidad institucional.

Se trata de complicidad con un proyecto político que naturaliza la precarización laboral, el deterioro salarial, el abandono de la producción y la retirada del Estado de sus obligaciones más elementales.

El pacto fiscal como herramienta de disciplinamiento

El recientemente firmado Consenso Fiscal Provincial no constituye un camino de desarrollo ni de equilibrio genuino. Es, en los hechos, un pacto de ajuste encubierto que, bajo el discurso del ordenamiento, impone un esquema de centralización que limita la autonomía municipal, condiciona la capacidad de respuesta local y consolida un modelo de administración sin justicia territorial.

Ajuste salarial.

La coordinación de techos y porcentajes máximos para las recomposiciones salariales funciona como un ancla que condena a los trabajadores estatales a correr siempre detrás de la inflación.

Desfinanciamiento de las comunidades.

La armonización tributaria forzada restringe márgenes de decisión de los municipios y debilita su capacidad para sostener servicios, atender emergencias y dar respuestas concretas en los barrios.

Superávit sin desarrollo.

Al igual que a nivel nacional, se exhibe como mérito un superávit construido sobre la falta de inversión, el congelamiento de políticas públicas y la postergación de necesidades estructurales. Es un superávit de la exclusión, que ordena números mientras desordena la vida de nuestro pueblo.

La verdad está en el territorio

La realidad de Chubut no es la que intenta construirse desde la pauta publicitaria, los relatos oficiales ni las puestas en escena audiovisuales. La verdad se ve, se escucha y se camina en el territorio.

Se ve en el cierre sostenido de comercios, PyMEs y emprendimientos locales que durante años sostuvieron empleo genuino en nuestras ciudades.

Se ve en la angustia de las familias que viven con incertidumbre frente a la pérdida del trabajo o a la caída permanente del poder adquisitivo.

Se ve en la parálisis de la actividad económica en amplias zonas de la provincia y en el debilitamiento del entramado productivo.

La desocupación golpea con fuerza en la zona sur, en el valle y en otras regiones de nuestra provincia. Lo que antes fueron polos de trabajo, producción y movilidad social hoy padecen retroceso, desaliento e incertidumbre. El deterioro del empleo no es una consecuencia inevitable: es el resultado de decisiones políticas que priorizan el equilibrio fiscal por encima del equilibrio social.

En nuestras ciudades, en nuestros pueblos, en la cordillera, en la meseta, en el valle y en la cuenca del sur, el ajuste tiene consecuencias concretas. Menos trabajo. Menos consumo. Menos obra. Menos Estado. Más desigualdad.

Soberanía ambiental: los glaciares no se tocan

La defensa de nuestros recursos estratégicos es innegociable.

Alertamos sobre el riesgo que pesa sobre la Ley de Glaciares y reafirmamos nuestro compromiso con la protección integral de los cuerpos de hielo, los glaciares de escombro y las áreas periglaciares, fundamentales para la regulación hídrica y el equilibrio ambiental de nuestra provincia.

No estamos hablando de una consigna abstracta. Estamos hablando de agua, de vida y de futuro. Cualquier intento de flexibilizar esa protección pone en riesgo cuencas vitales para Chubut, entre ellas la del Río Senguer, de la que dependen comunidades enteras, la producción y el abastecimiento en la región sur.

El agua no puede quedar sometida a la lógica de los negocios de corto plazo.

Es un derecho humano, un bien común y un recurso soberano.

Por eso decimos con claridad: los glaciares no se tocan.

Un proyecto federal para un Chubut integrado

El Justicialismo reafirma su compromiso con una provincia integrada, equilibrada y con desarrollo para todos sus territorios. No aceptamos una Argentina donde Chubut solo sea vista como proveedora de recursos mientras se la priva de inversión, infraestructura y oportunidades.

En la Cordillera y la Comarca Andina, vamos a defender el bosque nativo, el turismo, la conectividad y la infraestructura básica que garantice arraigo y desarrollo.

En la Meseta, vamos a seguir exigiendo presencia estatal, caminos, servicios, conectividad y dignidad para quienes resisten el abandono y sostienen con esfuerzo la vida en cada paraje y comunidad.

En el Valle, vamos a defender la producción, el trabajo, el comercio local y la capacidad de nuestras ciudades para seguir siendo motor social y económico.

En la Zona Sur, vamos a levantar con fuerza la bandera del empleo, de la inversión en servicios públicos, del cuidado del agua, de la defensa del entramado pyme y de una política energética al servicio del desarrollo regional.

Chubut necesita un proyecto federal de verdad: uno que piense la provincia desde sus comunidades, desde sus trabajadores, desde su producción y desde sus necesidades concretas, no desde la lógica de ajuste impuesta desde Buenos Aires ni desde la resignación administrada por el oficialismo provincial.

Nuestras banderas como guía

En este tiempo difícil, el Partido Justicialista de Chubut reafirma sus convicciones históricas y vuelve a sus bases para reconstruir desde abajo, con humildad, con organización y con presencia militante.

Defendemos la Independencia Económica, frente al endeudamiento, la especulación y las políticas de ajuste.

Defendemos la Soberanía Política, para que Chubut no sea una provincia subordinada a decisiones ajenas a sus intereses.

Defendemos la Justicia Social, porque no hay orden posible ni futuro digno en una tierra donde el sacrificio siempre recae sobre los mismos.

Convocamos a nuestra militancia, a nuestros dirigentes, a nuestros compañeros y compañeras de toda la provincia a asumir esta etapa con madurez, responsabilidad y coraje político. Es tiempo de reconstruir comunidad, de volver a encontrarnos con nuestro pueblo y de poner al Partido Justicialista nuevamente de pie, al servicio de las mayorías.

Con unidad, con organización y con solidaridad, el peronismo chubutense va a volver a ser la herramienta de transformación que nuestra provincia necesita.

¡Unidad, Organización y Solidaridad!

¡Viva Perón!

¡Viva la Patria!

Mesa de Conducción – Congreso Provincial Justicialista