Cumplió 18 años y le aplicarían la pena por un hecho de homicidio en Trevelin


En junio de 2009 el “chileno cordobés”, Miranda Vargas, fue ultimado a golpes de puño y patadas en su domicilio. El hecho fue cometido por un hombre, su hijo de 16 años y un grupo de menores inimputables. El mayor fue condenado a 22 años de prisión, el menor de 16 años fue declarado responsable, se le aplicó un tratamiento tutelar y ahora que cumplió la mayoría de edad el fiscal sostuvo que el tratamiento fracasó y pidió que se le aplique una pena de cuatro años de prisión efectiva. Particularmente, tanto el defensor como el propio imputado estuvieron de acuerdo.

El régimen penal de menores establece la aplicación de medidas tutelares al declararse la responsabilidad penal sobre un hecho y la revisión de los resultados de este tratamiento al cumplir los 18 años. Este análisis permite decidir la absolución si el tratamiento fue positivo, o bien el dictado de una pena en caso contrario. Tanto Fernando Rivarola como José Julián Ripa Montuenga coincidieron en que la aplicación de pena es excepcional, sin embargo en este caso es la mejor opción.

Fracasó el sistema

El fiscal recordó que cuando se analizaron las medidas tutelares a aplicar, él había solicitado la internación del chico ya que consideraba que esa era la única manera de asegurar su reinserción social. La Defensa junto a la Asesoría propusieron una serie de medidas diferentes, a cumplir en libertad, y esto fue lo que otorgaron los jueces. Sin embargo, como lo dispuesto dependía de la voluntad del menor, solo se cumplió parcialmente al inicio y finalmente se incumplió por completo.

La evidencia mas clara fue la aprehensión en flagrancia del joven cuando intentaba cometer un robo. Por ese hecho se le dispuso una medida de encarcelamiento preventivo sumado a tratamiento psicológico y de adicciones. El informe de la psicóloga que lo trató hasta el momento da cuenta de la evolución sumamente positiva que pudo realizarse en esta última etapa.

La mejor opción

Ubicado fuera del entorno que le resultaba propicio para cometer delitos, contenido y con posibilidades de realizar una elección de futuro diferente, la Comisaría de Trevelin es vista también por el defensor como la mejor opción para su reinserción social.

El Tribunal conformado por los jueces Carina Estefanía, Nelly García y Alejandro Rosales, le preguntó al joven si estaba de acuerdo con la imposición de una pena de cuatro años de prisión, a la que se le descontaría el tiempo que ya cumplió en prisión preventiva y el que previamente estuvo internado en el COSE. El chico dijo que sí, y que quiere permanecer en la Comisaría de Trevelin ya que allí tiene contacto con su padre y es visitado por su abuela.

El martes próximo se conocerá la resolución de los jueces.

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