Trevelin avanza en la gestión participativa para la construcción de un espacio cultural

Analizan experiencias realizadas en otras ciudades, sus aciertos y sus debilidades

En una nueva instancia del proyecto participativo “Espacio Comunitario para las Artes Vivas” de Trevelin, se realizó este jueves una exposición sobre la experiencia de la junta promotora que trabajó para el desarrollo del “Programa Centro de Encuentros”.
La charla estuvo a cargo del escritor, periodista y gestor cultural Gustavo De Vera, quien integrara aquella Junta Promotora desde los inicios del proyecto.
En el encuentro, realizado en la Sala de Situaciones de la Municipalidad de Trevelin y sus Parajes, participaron también los secretarios de Ambiente, Nicolás Ewdokimoff, y Cultura, Karin Ortiz, junto a referentes de grupos e instituciones culturales de la localidad, representantes del INTA, vinculados a las tecnologías de construcción en madera, además de profesionales del diseño y la arquitectura.
Desde el año pasado, en Trevelin se viene trabajando en un proyecto participativo para la creación de un espacio cultural destinado a albergar instalaciones para el desarrollo de las artes vivas, surgido a partir de la demanda de sectores artísticos ante la falta espacios con instalaciones técnicas, dimensiones y capacidades adecuadas para presentaciones y espectáculos de calidad. Al mismo tiempo, se consideró una oportunidad para promover el uso de la madera como principal material en su construcción.
El Secretario de Ambiente, Nicolás Ewdokimoff, recordó que desde entonces “se visualizó la posibilidad de generar un espacio público emblemático a nivel regional, que a través de su diseño, construcción y funcionamiento aporte a motorizar la economía local, ponga en valor los recursos naturales renovables y ayude a vincular actores del sector productivo, educativo y cultural”.
En ese sentido, se pudo conocer la experiencia que se desarrolla en la ciudad Allen, provincia de Río Negro, con la construcción de un edificio público de similares características, con metodologías innovadoras de participación y gestión social.
Fue así que resultó de interés conocer también una experiencia cercana como la del Centro de Encuentro de Esquel, que aun siendo abandonado en sus propósitos originales, constituyó un proceso de participación comunitaria en varias instancias decisivas.
En ese contexto, la exposición de De Vera tuvo por objeto compartir las alternativas de una experiencia de gestión asociada, en la que intervinieron vecinalistas, actores culturales, funcionarios municipales y provinciales, en el proceso de construcción colectiva que determinaría los usos y aprovechamiento de los espacios en el Centro de Encuentro, así como los debates en torno a los mejores modelos de administración y gobernanza co-gestionada de ese espacio. A su vez, se pudo conocer los alcances de un programa que se proyectaba para su implementación a nivel provincial, con diez centros de encuentro, como un modo de dar una respuesta diferente a situaciones de conflicto social tales como la exclusión, inseguridad, violencia, marginalidad; falta de oportunidades positivas para los jóvenes.
En tal sentido, De Vera destacó la iniciativa de Trevelin para asumir el desafío de alentar una gestión participativa en la concreción de un espacio comunitario para las artes, y aportó detalles de su experiencia como integrante de la Junta Promotora que funcionó durante dos años, de los diferentes debates que se registraron sobre aspectos como la administración y gobernanza de los Centros de Encuentros, y presentó los contenidos del informe final que produjeran los técnicos de las cinco universidades intervinientes (UN de San Martín, UN de La Plata, UN de La Matanza, UN de Quilmes y UN de la Patagonia), quienes realizaron un relevamiento socioeconómico de las principales ciudades de la provincia y elaboraron una propuesta de funcionamiento.
En tal sentido, De Vera lamentó que actualmente, mientras los edificios se deterioran, la mayoría de las comunidades y de sus referentes sociales “desconocen todo este material que es público y está disponible, y por lo tanto, también desconocen el potencial que tenían los Centros de Encuentro para abordar las problemáticas y faltas de oportunidades que la misma sociedad sigue generando entre los jóvenes”.