El Presidente recordó a las víctimas de la última dictadura y pidió que “nunca más vuelva a ocurrir”

El presidente Alberto Fernández envió un mensaje hoy en el marco del acto virtual de homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar, organizado por la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y la Asociación de Familiares de Desaparecidos Judíos.

“Cada argentino, cada argentina, tiene la obligación de recordar la tragedia que vivimos”, afirmó el Jefe de Estado al evocar las historias de Sara Laskier de Rus y de su hijo, Daniel.

“Sara fue una víctima del nazismo. Una polaca que terminó en Auschwitz. Finalmente se fue de su Patria y en Formosa las autoridades argentinas la retuvieron. Allí, ella y su marido le escribieron una carta a Eva, quien les dio la tranquilidad de que iban a poder quedarse en la Argentina. Sara tuvo un hijo, Daniel, que fue un físico nuclear y trabajó en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Un día de julio de 1977 la dictadura lo secuestró”, relató Fernández en el inicio de la comunicación.

“Sara y Daniel tienen un común denominador: los dos fueron víctimas del terror que el Estado imparte”, dijo el mandatario y remarcó que “sus historias hablan de dos tiempos distintos, en distintos lugares de este planeta, donde ocurrieron cosas que no pueden repetirse, y por lo tanto recordarlas es un deber de cada uno de nosotros”.

Señaló que “la comunidad judía perdió a otros muchos de sus integrantes” y que “los dictadores, además, mostraron una animadversión particular contra la comunidad judía, tal como lo hicieron los nazis”.

“Es impresionante la fortaleza de Sara, porque ella lloró a Daniel cada día que pasó, pero nunca bajó los brazos. Se sumó a las Madres de Plaza de Mayo y siguió pidiendo por su hijo día a día”, valoró el Presidente.

Y expresó: “Esa tragedia que yo hoy enmarco en la tragedia de Daniel, un joven desaparecido en la Argentina a manos de la dictadura militar por imperio del Terrorismo de Estado, al fin y al cabo no es distinta que la que vivió Sara. Ella pudo sobrevivir, y la Argentina le abrió los brazos y la cobijó. De Daniel, lamentablemente, no supimos más. Pero por lo que nos quedó en la memoria, por lo que le pasó a Daniel y por lo que les pasó a todos los desaparecidos en la dictadura, tenemos que revivir nuestro compromiso para que nunca más vuelva a ocurrir”.

“No quise estar ausente. Quiero, hoy, estar con ustedes y decirles que cuentan con mi compromiso y toda mi solidaridad para que en el mundo nunca más alguien tenga que padecer lo que padeció Sara, y para que la Argentina nunca más tenga que padecer lo que tuvo que padecer Daniel”, concluyó.