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Informe de la situación actual de la salud pública en Trevelin

Se conoció un informe elaborado por la asamblea de trabajadores del Hospital Rural de Trevelin el cual detalla la falta de profesionales, de insumos y de planificación sanitaria que está atravesando la salud en Trevelin y sus parajes. También parte de los trabajadores participaron de la asamblea vigilia y olla popular que se realizó ayer afuera del Centro Cívico.

El documento enviado a la redacción de Noticias Trevelin y Fm Dúo Stereo dice: Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), comprende a la salud como un “estado de completo bienestar físico, mental y social y no sólo la ausencia de afecciones o enfermedades”. La OMS resalta la importancia de nuestra función como Hospital Rural.

Desde el Hospital Rural de Trevelin, el cual asiste a sus parajes, tenemos la función primordial la atención primaria de la salud y como eje central tenemos la también la función de promoción y prevención.

Para los trabajadores que conformamos la asamblea del hospital consideramos que en los últimos años se ha producido un vaciamiento de políticas sanitarias, estas políticas no implementadas son las sumatorias de acciones que el estado debe propiciar para la “salud” en la población, cuya responsabilidad es de los gobiernos provinciales de turno.

El dicho popular “Más vale prevenir que curar” tiene fundamentación en todos nuestros marcos teóricos y en toda la práctica sanitaria. Sin embargo la falta de profesionales, la falta de insumos y la falta de planificación sanitaria habla a las claras de un abandono estatal en detrimento de la salud pública. Se observa una burocratización de las prácticas que se refleja en los obstáculos con los que se encuentra la población al acceder a las prácticas de salud.

Como todo Hospital Rural no cuenta con una infraestructura para atender situaciones que requieren mayor complejidad, debido a lo cual en tales casos se realiza una derivación al Hospital Zonal de Esquel (nuestro hospital de referencia). Históricamente se ha contado sólo con 2 turnos por semana por especialista para toda la población de Trevelin (tanto rural como urbano), lo cual se encuentra por debajo de las demandas actuales (considerando, además, que la población ha crecido considerablemente en estos últimos años, dejando de ser rural)

Observamos que desde el estado provincial, no hay una clara política de salud con mirada preventiva, esto genera las condiciones propicias para que la población se enferme más.

Expresión de lo relatado, es el escaso acompañamiento por parte de las autoridades responsables del funcionamiento de las instituciones hospitalarias y de centros de salud, a la vez que la situación actual de precarización laboral (no cumplimiento de compromisos paritarios ya firmados, pago escalonado y fuera de término, sin pases a planta de  personal contratado, con interrupción del funcionamiento de nuestra obra social, desfinanciamiento para el mantenimiento de los edificios públicos, escaseo de algunos insumos hospitalarios) es una clara evidencia de que la gestión del gobierno actual desatiende permanentemente la salud de esta provincia.

Las políticas sanitarias y las decisiones que se toman tienen impacto en el funcionamiento del sistema de salud y son responsabilidad del gobierno provincial. Los trabajadores somos los efectores de este sistema y el destrato que recibimos, es un indicador más de la despreocupación gubernamental por la salud de la comunidad.

Vivimos en una provincia que cuenta con suficientes recursos naturales para generar una economía próspera (por nombrar algunos de ellos, somos productores de energías renovables, energías no renovables, contamos con salida al mar, a la cordillera, se desarrolla la pesca, la industria turística, se produce aluminio, etc.), por lo que la única explicación que le encontramos a al déficit económico provincial es la mala administración y/o a la sustracción de los recursos provinciales. Es por este motivo, que como trabajadores consideramos la importancia de que este gobierno provincial clarifique los movimientos económicos que han hecho que lleguemos a esta situación.

Ante lo expuesto, nos preguntamos, ¿Por qué somos los miembros de la sociedad (usuarios de los servicios y trabajadores) quienes debemos sufrir las consecuencias de esta administración? ¿Por qué la clase política, siempre realiza ajustes en desmedro de la calidad de vida de la población?

Según el artículo 14 bis de nuestra constitución nacional, el trabajo en todas sus formas gozará de derechos, deberes y garantías, que como trabajadores del Hospital Rural de Trevelin vemos denegados. El mismo artículo nos brinda la única herramienta de lucha a la que tenemos derecho como trabajadores (el derecho a huelga), que en el            se traduce en Retención de Servicios (debido a que como efector de salud decidimos garantizar los servicios esenciales).

En lo que respecta al funcionamiento y servicios de este nosocomio como consecuencia de las políticas sanitarias antes descriptas (que generan un escenario que determina las medidas de fuerza de los trabajadores), advertimos que:

Dentro del área de medicina general:

La atención de los puestos sanitarios en los parajes se encuentra interrumpida (por lo cual, los controles de niños sanos, de embarazadas y adultos mayores no se están realizando).

Ante la enfermedad, los pobladores deben recorrer grandes distancias para ser atendidos en la guardia del hospital.

No se están realizando acciones para la prevención, como por ejemplo, los controles escolares de peso, talla y agudeza visual y tampoco los controles ecográficos para detección de quistes hidatídicos.

Es así como se limita la atención de la demanda espontánea, por la guardia, sobrecargando al personal de la misma con tareas que normalmente debieran atenderse en consultorio. Asimismo, el abordaje de problemas crónicos de salud como HTA, DBT, obesidad y adicciones se ven discontinuados, tanto en la localidad de Trevelin como en los parajes. Y las interconsultas con especialidades de mayor complejidad y las derivaciones programadas están postergadas debido a la retención de servicio que compromete también a los hospitales zonales.

En el área de rehabilitación:

Están siendo comprometidas las tareas de prevención y de seguimiento así como la atención en enfermedades crónicas, como la DBT, Artrosis, Artritis, Obesidad, problemas neurológicos, cardiovasculares, pulmonares y problemáticas de salud mental.

Se está postergando la adquisición de equipamientos como los audífonos. No se están llevando a cabo estudios auditivos ni admisiones en el área de psicopedagogía. Se ha interrumpido parcial y, en algunos casos, totalmente el seguimiento de pacientes crónicos con discapacidad, especialmente provenientes de los parajes.

Se dificulta el abordaje interdisciplinario que se realiza normalmente con las escuelas en el tratamiento y seguimiento de niños con trastornos conductuales, o problemas de aprendizaje y fonoaudiológicos. Tampoco se está ejecutando  el curso preparto que se venía implementando.

Desde el área de los Trabajadores comunitarios (independientemente de las medidas de fuerza de los trabajadores):

Se advierte falta de pastillas para desparasitar canes (ya desde noviembre de 2017) para las tareas de prevención de una enfermedad endémica como es la Hidatidosis.

También hay falta de insumos para la labor diaria (artículos de librería, PC, cañón, indumentaria adecuada para salir a tareas en terreno).

Tampoco hay transporte para trasladarse a las visitas domiciliarias.

El área de salud mental (independientemente de las medidas de fuerza de los trabajadores):

Se halla limitada en su capacidad de realizar acciones de promoción y prevención debido a la cantidad insuficiente de recurso humano especializado.

Tampoco se está en condiciones de atender en tiempo y forma la cantidad de personas con padecimientos mentales que demandan atención por cantidad insuficiente de recurso humano especializado.

Durante el año 2018 renunció la única médica psiquiatra con la que contaba el hospital, no siendo reemplazada esta especialidad.

Las personas que requieren una atención de mayor complejidad se encuentran con una atención limitada por los obstáculos que se presentan en el acceso a mayor complejidad.

El único dispositivo de atención y contención de personas con padecimientos mentales que dependen de estas especialidades, funciona en un espacio “prestado” en condiciones edilicias precarias, sin seguro y con escaso recurso humano.

En el área de trabajo social (independientemente de las medidas de fuerza de los trabajadores):

Las gestiones necesarias para algunas prácticas de salud se ven obstaculizadas por falta de recurso/insumo en el sector público, debiendo realizarse a través de prestadores privados, lo cual culmina en menor acceso al derecho a la salud y en mayor gasto al estado para cubrir esa prestación.

Durante el año 2018, la enfermera de derivaciones con la que se contaba para facilitar las gestiones de las personas, se traslada al puesto sanitario de “Los Cipreses” y no es reemplaza, esto se constituye en un obstáculo más para los pacientes.