Ingram encabezó emotivo acto por los 40 años de la gesta de Malvinas
“Cuando ustedes estaban en el frio suelo malvinense, yo tenía apenas 9 años”, así comenzó el discurso del intendente de Trevelin, Héctor “Cano” Ingram, en el acto del 2 de abril a 40 años de la Guerra de Malvinas.
Para entonces, los y las de mi generación, no podíamos siquiera dimensionar que significaba una guerra. Mucho menos imaginarnos lo que ustedes vivían.
Las sombras sobre lo que pasó en Malvinas, permanecieron durante mucho tiempo. El ocultamiento y, en algunos casos, las mentiras dichas sobre esa guerra, impidieron que ustedes, héroes de Malvinas, sean valorados y puestos en el lugar que la historia les tiene reservado.
Hoy, a 40 años de aquel 2 de abril, recién la sociedad Argentina está poniendo las cosas en su lugar.
El homenaje es necesario no para reivindicar la guerra como método. Ya hemos expresado nuestro repudio al uso de las armas y la violencia como herramienta de recuperación de nuestra soberanía.
Este homenaje es para con cada hombre que ofrendó en Malvinas su vida. Pero déjenme aquí hacer una salvedad. Porque si sobre Malvinas hubo sombras, esas mismas sombras se extendieron y siguen escondiendo sobre el rol que tuvieron también las mujeres, historias que permanecen en su gran mayoría, aun invisibilizadas.
Cada historia de ustedes, héroes y heroínas de Malvinas, es un capitulo enorme de la historia Argentina.
Que niños, como aquí ha ocurrido hoy, rindan su homenaje a ustedes, es un haz de luz que va abriendo ese manto de neblinas.
Que nosotros y nosotras, quienes tenemos responsabilidades públicas estemos este 2 de abril celebrando este acto, pero también el vecino y vecina que viene a darles su abrazo, su expresión de agradecimiento y reconocimiento sobre lo que hicieron por cada uno de los y las argentinas, no es otra cosa que dar un paso mas en esa necesidad histórica de mantener viva en la memoria la gesta de ustedes.
Y mantener, 40 años después, el legítimo, legal y justo, reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas e islas del Atlántico Sur, es una obligación moral, ética e histórica que tenemos como hijos de esta nación.
Abandonar ese reclamo, poner en duda si es bueno o malo recuperar ese territorio o condicionar ese reclamo a cuestiones económicas o financieras es primero una forma de traicionar la historia misma de la Argentina y mancillar la memoria de quienes quedaron para siempre en suelo malvinense y el sacrificio de quienes volvieron.
A 40 años de Malvinas, a ustedes, Héroes de Malvinas les decimos una vez más gracias.
Y al mundo le decimos, Las Malvinas Son Argentinas.