LA DEFENSA DE LA SOBERANÍA Y EL DOBLE DISCURSO DE LOS K

La Presidente Cristina Fernández de Kirchner presentó esta semana un proyecto de ley que busca limitar la compra de tierra a los extranjeros. La medida, mas allá de cualquier análisis respecto a la necesidad de preservar nuestra soberanía, llega demasiado tarde: una vez que se han negociado millares de hectáreas por parte de empresarios sin escrúpulos.

El propio ex presidente Néstor Kirchner, quién es recordado en éstos días por sus valores morales, compró tierras en El Calafate a un precio vil y las revendió en millones de dólares al grupo chileno Cencosud, lo que constituye una operación hábil desde el punto de vista comercial, pero reprochable desde el punto de vista político y ético.

Como anticipó el periódico Perfil hace 5 años, el expediente 0030/06 del Registro Municipal, con fecha 3 de enero de 2006, autorizó la venta a favor de Kirchner de más de 20.000 metros cuadrados ubicados en la manzana 820 de El Calafate, Santa Cruz “al precio de pesos siete con cincuenta ($ 7,50) el metro cuadrado, con destino a comercio”.

El gobierno municipal le vendió esa parcela a US$50 mil, un precio que no se ajustaba a los valores del mercado, en el cual se tasaba entre los 30 y 120 pesos por m 2. Kirchner, posteriormente las vendió a US$2.400.000 al grupo chileno Cencosud, según información que publicó, oportunamente, el medio OPI Santa Cruz.

Tiempo después, la Presidente aseguró que “la defensa nacional no puede tener color ni bandería política” sino una cuestión “estratégica nacional” para “profundizar y preservar” las decisiones internas. Ello es cierto desde el punto de vista discursivo, pero encierra una contradicción con la acción que enriqueció las arcas de su familia.
El doble discurso K es evidente, no sólo en la defensa de nuestra soberanía, sino en aspectos tan sensibles como la preservación de nuestras prerrogativas, la transparencia política y el rumbo de la economía, entre otras.

¿Cómo se les explica, sino, a los aborígenes que cortan la 9 de Julio en reclamo de sus tierras que la presidente no considera sus derechos? . ¿Cómo le manifestamos a los padres de los niños que mueren de desnutrición NOA de qué manera éste gobierno encaró la política de derechos humanos?. Eso es tener doble cara.

La ética K contempla alianzas electorales con personajes tales cómo los Saadi, Menem, Patti; listas testimoniales, colectoras; denuncias falsas para descalificar a los adversarios y un cúmulo de inexactitudes hábilmente manejadas por medios de comunicación adictos al poder.

A seis meses de la muerte del ex presidente, simplemente, apelo a la memoria y la coherencia porque cómo decía Juan Domingo Perón “La única verdad es la realidad”.

El análisis de la historia determinará como los Kirchner defendieron los valores del país o cómo incrementaron su patrimonio, mientras tanto los ciudadanos debemos alzar la voz en contra de la injusticia y la hipocresía de quienes manifiestan discursivamente una cosa, pero su conducta va en sentido contrario.

*Nota para Agencia País: Dr. Marcelo Pérez Peláez

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